Andrea Castro-Mendivil, Egresada de la Facultad de Derecho, promoción 2009

Cuando Andrea Castro-Mendivil cursaba sus últimos años del colegio, estaba indecisa sobre si estudiar derecho o economía. Le encantaba leer, formaba parte del grupo de debate y tenía siempre muy presente el concepto de justicia. Pero los cursos de economía que había llevado le habían encantado. Enfrentada a este dilema, empezó a investigar universidades para definir su futuro.

“Vi que la Pacífico ofrecía una carrera de derecho, pero con la posibilidad de llevar, además, cursos de economía, administración y contabilidad, y la verdad que me pareció el mix perfecto”, confiesa.

Sin saberlo, Andrea había detectado una de las principales ventajas de estudiar derecho en la Pacífico. Como lo explica la decana de la Facultad de Derecho, Cecilia O´Neill, “un buen abogado, además de ser buena persona, debe saber más que solo derecho. Ser sensible a otras áreas del conocimiento, y eso es lo que ofrece la Pacífico: una formación sólida en economía y negocios. Esto hace la diferencia cuando un abogado debe conversar internamente con los tomadores de otro tipo de decisiones, o externamente con sus clientes o con las autoridades. Estará en muy buena capacidad de entender el entorno de su negocio y, por supuesto, el impacto económico de las decisiones que se toman”.

Eso no significa que la Pacífico solo forme abogados corporativos, sino que, además de derecho, sus estudiantes aprenden cómo funciona un negocio, qué es un balance general, entre otros conceptos que los ponen en ventaja frente a sus pares.

Y esa fue una de las grandes enseñanzas que Andrea destaca de su paso por la universidad: que le permitió romper con el sesgo de que los abogados solo son buenos en letras. Además, sus amigos de la Pacífico no son solo los de su facultad, sino también los de las carreras de administración, contabilidad, economía, ingeniería… porque con todos ellos llevó cursos.

Mucho conocimiento, pocos alumnos

De sus clases, Andrea destaca haber aprendido de profesores que se dedican 100% a la academia, y de profesores que practican el derecho en su día a día. Esta combinación le sirvió para aprender muy bien la teoría, pero también pudo conocer de primera mano cómo es la práctica del derecho.

Y esto en clases de pocos alumnos, como lo establece la política de la Pacífico. Porque salones con no más de treinta estudiantes permiten que la dinámica con los profesores sea muy cercana. “Uno se siente totalmente libre de hacer las preguntas que necesite, y puede pedir consejo de orientación profesional, algo que no creo que es lo típico en todas las facultades de derecho”, cuenta nuestra egresada.

Otro aspecto que destaca Andrea de este aprendizaje práctico fue haber participado en un MOOT, actividad donde alumnos de derecho y economía defienden su posición sobre algún tema de libre competencia. Aunque ella no se especializó en litigios, la experiencia le fue sumamente útil. “Fue increíble, teníamos unos coaches muy buenos. ¡Hasta llevamos clases de actuación para prepararnos! Y aprendí de arbitraje, de litigios, de cómo debatir, que era algo que no veía mucho en mis prácticas preprofesionales porque estaba más enfocada a lo corporativo. Entonces, me balanceó bastante bien”.

De Lima a Chicago

Andrea se graduó de la Pacífico en el 2009 y, luego de trabajar en reconocidos estudios de abogados de Lima partió a Chicago, Estados Unidos. Ahí cursó un Master en Leyes (LL.M.) en la Universidad de Northwestern, de la que se graduó en el 2020.

“La experiencia ha sido muy buena. Además de llevar la maestría, he tenido la oportunidad de hacer un internship en una empresa de químicos, y estoy ahora también inscrita en un Boot Camp de fusiones y adquisiciones que se organiza a nivel de todo Estados Unidos y de todas las universidades que quieran participar”.

Como manda la tradición estadounidense, todos sus compañeros del máster eligieron a quien los representaría en la ceremonia de graduación ofreciendo el discurso de cierre. “Y tuve la suerte de que mis amigos votaron por mí. Fue una experiencia muy bonita”.

Hoy, cuando Andrea mira su paso por la Pacífico destaca cómo la ayudaron a cultivar sus aptitudes blandas, tanto o más importantes que los conocimientos. “Saber interrelacionarnos con otras personas, el decir lo que pensamos con total tranquilidad, el saber trabajar con personas que vienen de lugares totalmente distintos y de áreas del derecho diferentes, de todas maneras ha ayudado. Esta estructura que nos da la universidad es bastante buena”. Y dice que fue clave para integrarse rápidamente a su máster, tanto en el aspecto académico como en el social.

A los jóvenes que están pensando qué carrera seguir, nuestra egresada les dice que en la Pacífico aprenderán de los mejores abogados de cada área del derecho. “No se van a arrepentir”, sentencia.

Conoce más de Andrea en el siguiente video: